El endotelio

El endotelio es la más interna de las tres capas de la arteria. Está formado por células que cubren el interior de nuestras arterias y venas. Es un sistema receptor y emisor de señales. Tiene la función de filtro selectivo que deja pasar gases, moléculas y fluidos desde y hasta la sangre. En las arterias y venas es una capa muy fina y en los capilares es la totalidad de la pared.

La función endotelial es un factor clave para preservar la salud vascular, que también sirve como marcador clínico para predecir el desarrollo y / o el resultado de trastornos indeseables.

El endotelio se reconoce actualmente como un órgano dinámico con importantes funciones endocrinas, autocrinas y paracrinas, que le permiten mantener la homeostasis vascular a través de interacciones múltiples y complejas entre las células endoteliales y la luz del vaso. Las principales funciones homeostáticas del endotelio implican: a) la regulación del tono vascular a través de una producción equilibrada de factores vasodilatadores y vasoconstrictores, la presión arterial, la formación de nuevos vasos sanguíneos, b) mantener la fluidez y la coagulación de la sangre produciendo factores que regulan la actividad plaquetaria, la cascada de coagulación y el sistema fibrinolítico; y c) la producción de citoquinas y moléculas de adhesión que regulan la función inflamatoria vascular (Badimon L, Martínez González J .; Disfunción endotelial. Rev Esp Cardiol. 2006).

Protege del desequilibrio de la función endotelial causado por un excesivo estrés oxidativo, como consecuencia, entre otros, de factores genéticos, metabólicos y externos.

Las células endoteliales tienen un papel crucial en la salud vascular. Entre otras cosas, las células endoteliales producen prostaciclina y óxido nítrico (ON) (Harvard Medical School. June 2019) que ayuda a mantener la arteria abierta y saludable.

El ON se identificó como un importante factor de relajación endotelial (Moncada et al. 1987) y el papel del ON en el tono arterial se estableció.

Este ON tiene dos funciones cruciales:

  • Mantiene el revestimiento arterial liso y resbaladizo, evitando que los glóbulos blancos y las plaquetas se enganchen y causen inflamación dañina y coágulos sanguíneos que bloquean las arterias.
  • Relaja las células musculares lisas de la capa media de la pared arterial, previniendo los espasmos y manteniendo abiertas las arterias.

Además de la vasodilatación dependiente del endotelio, el ON también tiene una serie de otras funciones críticas en el sistema vascular, incluida la inhibición de la agregación plaquetaria, la inhibición de la expresión de la molécula de adhesión celular endotelial, la prevención de la migración y proliferación de las células vasculares del músculo liso y la prevención de coagulación intravascular y trombosis.

Por lo tanto, el ON es un factor importante en el mantenimiento de la homeostasis vascular normal y la protección de los vasos contra las lesiones inducidas por procesos aterogénicos, como la proliferación de células musculares lisas, la agregación plaquetaria, la adhesión de monocitos y la modificación oxidativa del colesterol LDL (Update on Uses and Properties of Citrus Flavonoids: “New Findings in Anticancer, Cardiovascular, and Anti-inflammatory Activity; Journal of Agriculture and Food Chemistry”; O. Benavante, J. Castillo 2008).

El ON es clave en la prevención de desórdenes como la arteriosclerosis a través de su efecto antiplaquetario, antiproliferativo e inhibidor sobre los fenómenos inflamatorios (Davignon J, Ganz P. Role of endothelial dysfunction in atherosclerosis. , 109 23 Suppl 1; 2004).

Las células endoteliales son también sensibles a cambios en las condiciones del ambiente físico o químico que le rodea. La hipertension es muy relevante en el estado del endotelio. Influye sobre la fuerza tangencial y depende de factores como la viscosidad de la sangre, la velocidad del flujo sanguíneo y el radio del vaso. El aumento de estas fuerzas modific la síntesis y liberaciñin de factores producidos por las células endoteliales como el ON.

La disfunción endotelial se considera actualmente una de las primeras manifestaciones de desorden vascular, basada principalmente en el concepto de un desequilibrio en la biodisponibilidad de sustancias activas de origen endotelial, predisposición a la inflamación, vasoconstricción y aumento de la permeabilidad vascular, facilitando la agregación plaquetaria, la trombosis y la arteriosclerosis, lo que representa un primer paso clave en el desarrollo de la aterosclerosis, participando en la progresión de la placa y la aparición de complicaciones ateroscleróticas.

Un endotelio disfuncional tiene un mayor consumo de óxido nítrico (ON), lo que crea condiciones favorables para la activación y adhesión de plaquetas más leucocitos, así como la activación de citoquinas que aumentan la permeabilidad de la pared del vaso a lipoproteínas oxidadas y mediadores de inflamación.

El estrés oxidativo es la condición común capaz de explicar este deterioro de la función vascular mediada por alteraciones en el sistema ON (Rajagopalan S et al.; “Angiotensin II-mediated hypertension in the rat increases vascular su-peroxide production via membrane NADH/NADPH oxidase activation”. Contribution to alterations of vasomotor tone. 97; 1996).

Durante el desequilibrio redox, el anión superóxido (O2 * -) reacciona rápidamente con el ON, inactivándolo y reduciendo la capacidad vasodilatadora del endotelio.

Esta reacción bioquímica también conduce a la producción de peroxinitrito, un intermedio altamente reactivo que favorece la nitración de proteínas y el daño oxidativo de los lípidos circulantes, por lo que está directamente relacionado con la modificación oxidativa de las lipoproteínas de baja densidad (LDL) y la progresión del daño endotelial

Esto finalmente resulta en daño estructural de la pared arterial que prolifera las células musculares lisas y la formación de placa (Nedeljkovic ZS et al. “Mechanisms of oxidative stress and vascular dysfunction”. 79; 2003).

El tejido endotelial regula el tono vascular y ejerce un control finamente ajustado sobre la homeostasis cardiovascular, siendo el óxido nítrico (ON) uno de los factores endoteliales vasodilatadores mejor caracterizados.

Los factores endoteliales que podrían liberar los diferentes extractos y flavonoides son importantes para explicar los efectos relajantes vasculares.

Estudios muestran que los flavonoides pueden causar vasorelajación a nivel fisiológico. “La relajación observada es en gran medida endotelial y ON dependiente, aunque otros mecanismos también parecen estar involucrado” (Woodman, O. L.; Chan, E. Ch. “Vascular and anti-oxidant actions of flavonols and flavones. Clin. Exp. Pharmacol”. Physiol. 2004, 31, 786–790).

Inflamación y oxidación

Los radicales libres oxidan el colesterol LDL, provocando un endurecimiento de las placas en las paredes arteriales que provoca, a su vez, un etrechamiento de los vasos. Estas lipoproteínas de colesterol se acumulan en los tejidos.

Son posibles indicadores de riesgo los niveles elevados de la proteína C reactiva (PCR) en sangre. Altos niveles de PCR son un indicio de inflamación en el organismo, al ser la respuesta general a lesiones o infecciones. Las lesiones en la parte interna de las paredes de las arterias desencadenarían la inflamación y promoverían el crecimiento de la placa, engrosamientos de la túnica íntima con placas que contienen macrófagos llenos de lípidos, grasas, principalmente el colesterol.

Las personas con bajos niveles de PCR pueden tener aterosclerosis de evolución más lenta que cuando se tienen niveles elevados de PCR. Los antioxidantes pueden hacer que los radicales libres sean inofensivos y proteger nuestras células. Debemos suministrar a nuestro cuerpo suficientes vitaminas y fitonutrientes con propiedades antioxidantes. Un suplemento dietético adecuado puede proteger sus vasos sanguíneos de la inflamación.

De acuerdo con estudios clínicos publicados sobre los polifenoles del aceite de oliva y asumidos por el Comité de Expertos de la EFSA, estos ejercen una actividad antioxidante sobre los lípidos en sangre. La oxidación y la inflamación son procesos retroalimentados que se generan en las paredes de los vasos sanguíneos, provocando la aparición de placas que acaban obstruyéndolas.

Se han propuesto varios mecanismos para explicar cómo la producción excesiva de especies reactivas de oxígeno (ROS) conduce a la patología vascular. Primero, las ROS pueden promover la oxidación de las lipoproteínas de baja densidad (LDL). La captación de lipoproteínas oxidativamente modificadas. por macrófagos transforma estas células en células de espuma, que son un componente clave de las placas ateroscleróticas. En segundo lugar, el anión superóxido inactiva rápidamente el endotelio derivado óxido nítrico (NO), una molécula con propiedadades antiaterogénicas.

Estas placas se acaban formando en lugares estratégicos de las arterias en los que la elevada tensión arterial acaba por sensibilizar las paredes (el endotelio), produciendo dicha inflamación y oxidación.

Un hallazgo notable del estudio fue una reducción significativa de la citoquina IL-6, un marcador de inflamación. Las altas concentraciones de IL-6 se han asociado con un mayor riesgo de infarto de miocardio (IM) en hombres sanos. Además, la IL-6 y sus niveles de receptor tienen un pico temprano en la fase aguda del IM, probablemente relacionado con la inestabilidad de la placa (Bacchiega, B.C. et al.; “Interleukin 6 Inhibition and Coronary Artery Disease in a High-Risk Population: A Prospective Community-Based Clinical Study”. J. Am. Heart Assoc. 2017).

En el estudio de Salud, Envejecimiento y Composición Corporal de 2225 participantes de 70 a 79 años sin enfermedad cardiovascular inicial, la IL-6 se asoció significativamente con todos los resultados, incluyendo enfermedad coronaria, accidente cerebrovascular e insuficiencia cardíaca congestiva (Cesari, M. Inflammatory Markers and Onset of Cardiovascular Events: Results from the Health ABC Study. Circulation 2003).

La relajación de dichas paredes es fundamental.